Iglesias De Restauración "ELIM" Area Tri-Estatal 

Reconciliando a los Hombres con Dios.

Que el Señor le bendiga:

          Es para este servidor una bendición muy grande saludarle en el Nombre de Nuestro Señor Jesucristo junto con la congregación IGLESIA DE RESTAURACIÓN INC. “ELIM” en el Área Tri-Estatal.


          Por la misericordia de Dios y junto al apoyo de un grupo de hermanos nos encontramos sirviendo en el área de New York, New Jersey, y Connecticut. Lo que nos ha impulsado a continuar adelante con el reto de poder establecer el Reino de Dios en los corazones de todos aquellos que continuamente desean ser fieles y servirle al Señor. Esto es lo que realmente nos ha mantenido seguir adelante y poder ser útiles en las manos de Dios.

          Fue precisamente a finales del año 1999 que se toma la decisión por primera vez de ser enviado a conocer esta congregación, lo cual fue un designio de Dios.


          Juntamente con toda mi familia, habíamos servido fielmente a Dios por varios años en la ciudad de Los Ángeles. Sin duda alguna Dios nos estaba preparando, para años mas tarde poderle ser útil en esta gran metrópolis como lo es New York. Fue precisamente en Los Ángeles donde conocí a mi Señor y Salvador y donde por años le serví incansablemente.


          Jamás había yo oído hablar de la obra de esta ciudad, la cual era parte de la Misión a la que actualmente pertenecemos. Fue precisamente en el año 1999, cuando se comenzaron ha oír algunos rumores por aquellos lados (Los Ángeles) de lo que estaba aconteciendo por aquí. Se sabe que esta congregación fue bendecida por Dios en su momento, una muy buena cantidad de personas habían sido ya alcanzadas por el evangelio del Señor. Por razones inexplicables o inentendibles el Hno. Fundador de esta congregación toma la decisión de dejar esta obra y mudarse a otro estado de la nación. Lo cual crea un gran caos y mucha confusión para la mayor parte de los congregantes.


          Esto trajo muchas consecuencias, ya que siempre hay personas que solamente están esperando el momento que algo suceda para hacer de las suyas. La obra sufre las consecuencias de divisiones, reclamos de posiciones, pleitos, disensiones, algunos deciden mudarse a otros estados y una gran parte, lamentablemente deciden regresar al mundo.


          En este gran caos de confusión y de dolor que comienza a vivir esta congregación, el pastor fundador toma la decisión de traer un pastor de la misión de El Salvador. Con el cual había planificado de antemano dejarlo a cargo, sin consultar a las autoridades de la misión. A este pastor que se había traído de El Salvador se le tiene que definir por el pastor general actual de la misión acerca de su proceder. Dicho pastor toma la decisión de sacar un grupo de hermanos y hacer su propia obra y abandonar sus cargos que tenia en El Salvador. Quedando únicamente un grupo de hermanos a los cuales era necesario atender.


          Mientras se tomaba una decisión firme de las autoridades de la misión, se decide dejar temporalmente a un hermano que había demostrado en esta congregación su deseo de servirle al Señor. El cual tristemente, cae en una falta y una vez mas el pequeño grupo se ve afectado, ya que el hermano es removido para que pueda restaurar su vida. Aun no teniendo una respuesta concreta de quien seria el próximo encargado de la obra se nombra otro hermano para que estuviese al frente mientras llegaba la decisión final.


          En el año 1999 fueron enviados dos hermanos desde los Ángeles para ver cual seria el que se haría cargo de este trabajo. De estos dos hermanos ninguno era este servidor. Hasta ese momento no estaba yo en los planes de ser enviado a New York. Realmente, mi destino seria otro lugar, por que no decirlo, otro país. Siempre estuve dispuesto a entregarme por la obra y no importaba a donde habría de ir. Pero eso si; siempre esperando el tiempo de Dios y el lugar. Ambos hermanos llegaron contando sus experiencias y solamente me tocaba escucharlos.


          En este mismo año, en la celebración del evento “Aun es tiempo de Restauración” fuimos ordenados varios hermanos al ministerio de Pastor. Ahí oraron por nosotros y fuimos presentados a ese llamado de Dios. Antes que finalizara ese año las cosas por estos lados se pusieron mas difíciles, ya que el grupo que había quedado estaba totalmente dañado y lo que menos querían era saber de otra persona que los viniera a perjudicar. El hermano que se había quedado temporalmente a cargo, deseaba quedarse como encargado de la obra. Lo cual por designios de Dios no fue así, y solo Dios sabe por que fue de otra manera.


          Se hace una tercer visita a esta congregación, esta vez seria el hermano que tomaría la decisión de ver quien habría de ser la persona encargada de esta obra. Esta visita se realizó como en el mes de Octubre de ese año. El hermano analiza la situación, y en el transcurso de su regreso a Los Ángeles, ya llevaba una decisión departe de Dios. Todos pensábamos que uno de los dos hermanos anteriores seria, sobre quien caería la suerte, menos sobre mi.

          Unos días antes del día 20 de Noviembre de 1999, se me hace saber que tenia que viajar para New York, y por un mes atender la obra y en ese mes buscar un lugar donde habría de venir a vivir junto a mi familia. Aun puedo recordar las reacciones de todos porque yo era el menos indicado.Las reacciones fueron por todos lados, pero si era de parte de Dios, estaba dispuesto a asumir la responsabilidad. Fui entonces enviado ese 20 de Noviembre de ese año, y por el lapso de un mes atendí esta congregación.


          Para ese entonces habían entre 30 a 40 hermanos, los cuales por las experiencias que habían vivido, no querían saber mas de nadie. La mayoría, estaban heridos, ofendidos, y se sentían golpeados. Recuerdo que lo único que le pedí a Dios era que me diera: Fuerzas y mucha paciencia, lo cual en su misericordia lo hizo. Pude tener una buena apreciación de lo que aquí me esperaba. El 20 de Diciembre regrese a Los Ángeles para quedarme un mes por allá, junto a mi familia hicimos todos los arreglos necesarios para mudarnos a New York.


          Fuimos enviados un 20 de Enero del 2000, y ahí comenzó todo lo que Dios habría de hacer en esta obra por su grande misericordia. Agradeco a Dios, a mi espoza, a mis hijas, y a todos los hermanos que han estado ahí para apoyar la obra. En su misericordia actualmente estamos trabajando en Yonkers, y gracias a Dios nos hemos extendido a otros lugares vecinos. Dios nos ha permitido abrir otras filiales. En Plainfield NJ, Danbury CT, Elizabeth NJ, Queens/Brooklyn NY, y Brentwood LI. Todo esto ha sido posible a la misericordia de Dios y su fidelidad y al arduo trabajo de aquellos que aman al Señor.



Bendiciones,

Hno. Luis Perez

Pastor.